FUNDAÇÃO MALCOLM LOWRY

FUNDAÇÃO MALCOLM LOWRY

Este blogue foi criado com o intuito de unir a comunidade lowryana de todo o mundo, a fim de trocar ideias e informação sobre o autor, promover a organização de conferências, colóquios e outras actividades relacionadas com a promoção da sua obra. Este é o primeiro sítio trilingue feito no México sobre o tema. Cuernavaca, México.


Malcolm Lowry Foundation


This blog was created to comunicate all lowry scholars, fans and enthusiastics from around the world in order to promote the interchange of materials and information about the writer as well as organize events such as lectures, colloquiums and other activities related to the work of the author. Cuernavaca, Mexico.


FONDATION MALCOLM LOWRY

Ce blog a été crée dans le but de rapprocher la communauté lowryenne du monde entier afin de pouvoir échanger des idées et des informations sur l'auteur ainsi que promouvoir et organiser des conférences, colloques et autres activités en relation avec son oeuvre. Cuernavaca, Morelos, Mexique.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Una vez fue feliz...

Alguien en el auditorio le preguntó a Gordon Bowker: “¿Alguna vez, Malcolm fue feliz?” Bowker contestó:

Sí, una vez fue feliz, en Dollarton, hacia 1941. Tenía únicamente 200 dólares a su nombre, pero eso era para él una fortuna. Pagaba un alquiler mínimo, él mismo cortaba su leña, acarreaba su agua, pescaba, iluminaba la choza con velas y lámparas de aceite y cocinaba en una estufa de leña. Encender las lámparas se convirtió en un ritual para Lowry, y el atardecer era su hora más dichosa. Era la hora, le dijo a Margerie, de quedarse solos, de encender las lámparas, de cerrar las cortinas, de aislarse del mundo y de estar juntos. Tenían un bote, el My Heart is in the Highlands y, a veces, desafiaban las caprichosas corrientes de la caleta (un domingo, remaron más de setenta y cinco kilómetros hasta la desembocadura del Río Indio, y volvieron a la luz de la luna). Los principales lugares para escribir le resultaron una banca frente a la ventana, o de pie, apoyado en la mesa. Al lado de su cama tenía una Biblia, las Varieties of Religious Experience de James, un libro de poesía y algo de Dostoievski. Se podía vivir como un rey con casi nada, escribió; de hecho, mucho mejor que la mayoría de los reyes, en muchos aspectos.

 
Sin título, Óleo de John Spencer


domingo, 31 de enero de 2016

Museo de la Ciudad de Cuernavaca

En el patio central del Museo de la Ciudad de Cuernavaca, celebramos el pasado jueves 28 de Enero la función de cine con el documental del maestro Óscar Menéndez Malcolm Lowry en México. Al terminar la proyección participaron con comentarios de la película y sobre Cuernavaca: Lya Gutiérrez, Víctor Hugo Valencia, Miguel Ángel Izquierdo y John Prigge. El público asistente estuvo muy interesado y algunos de ellos también participaron con preguntas y comentarios. La sesión estuvo dedicada a Raúl Ortiz y Ortiz.

Luego en La Casona Spencer, en la zona del "Túnel" de la librería La Rana de La Casona brindamos con mezcal de Apango, Guerrero (50% Vol Al) y celebramos agradecidos por haber compartido con Raúl los trabajos de la Fundación y por habernos hermanado con el espíritu del Cónsul y de Malcolm.

Alguien, ya en altas horas de la noche (una noche fría y llena de murmullos) leyó del Cuaderno haitiano de Malcolm Lowry: "Francamente, creo que no tengo el don de escribir. Empecé como plagiario y luego me volví alcohólico. Luego me hice trabajador empeñoso, podría decirse, novelista. Ahora vuelvo a ser alcohólico. Pero lo que siempre quise fue ser poeta".

Presentamos a continuación la reseña gráfica de Dany Hurpin. Salú!


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


jueves, 28 de enero de 2016

Raúl Ortiz y Ortiz

En recuerdo de nuestro querido amigo Raúl, ofrecemos una retrospectiva fotográfica del homenaje que La Fundación Malcolm Lowry, El Museo La Casona Spencer y la Editorial La Cartonera le brindaron en Mayo de 2014.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 27 de enero de 2016

Esquela


La Fundación Malcolm Lowry 

lamenta profundamente el sensible fallecimiento de nuestro compañero y amigo

Mtro. Raúl Ortiz y Ortiz

traductor de Bajo el volcán

acaecido el día de hoy en la Ciudad de México.
Su cuerpo será velado en el Panteón Francés de esta ciudad.

Descanse en paz.

México, D.F. a 27 de enero del 2016.

miércoles, 20 de enero de 2016

sábado, 16 de enero de 2016

De Alex D

Hello,
I'm presently reading Under the Volcano and began a few researches. I was curious about what was Signal Peak, the mountain Geoffrey sees on the postcard he received from Yvonne (end of ch. VI). Searching on Internet, I found this old postcard which match exactly the description of Malcolm Lowry. Here's something you could put on your blog!
(Hola,
Estoy actualmente leyendo Bajo el volcán y empecé a hacer algunas investigaciones. Tenía curiosidad acerca de Signal Peak, la montaña que Geoffrey ve en la postal que recibe de Yvonne (final del Capítulo VI). Buscando en Internet, encontré esta postal antigua que coincide exactamente con la descripción de Malcolm Lowry. ¡Aquí hay algo que podrían poner en su blog!)
 



I also send you pictures of Jacques' Zacuali, where Lowry sets the action of chapter VII, if you haven't seen them yet.
(También les envío fotos del Zacuali de Jacques, donde Lowry desarrolla la acción del capítulo VII, por si no las han visto.)

 
 
 


I'm a fan of Faulkner, and finally decided after so many years to read Lowry's Under the Volcano (knowing how much he admired Faulkner). Reading it now (I'm at chapter IX), I think this may be the best novel I've ever read!
Thanks for your blog!
(Soy un fan de Faulkner, y, finalmente, decidí, después de tantos años, leer Bajo el volcán de Lowry (sabiendo lo mucho que admiraba a Faulkner). Leyendo ahora (estoy en el capítulo IX), ¡creo que esta puede ser la mejor novela que he leído!
¡Gracias por su blog!)
 


sábado, 12 de diciembre de 2015

Fueron desafortunados hasta en sus palacios

 
 
 
 
 
 
Acaso aquellos rotos pilares rosados habían estado esperando en la penumbra para desplomarse encima, y en el estanque, cubierto de lama verdosa, los escalones arrancados que colgaban de una grapa oxidada, parecían también aguardarlo para caer sobre su cabeza. La maleza había invadido la capilla maloliente y derruida; salpicados de orines sus muros, en donde acechaban los alacranes, se desmoronaban: entablamento en ruinas, triste arquivolta, piedras resbaladizas cubiertas de excremento; este lugar, en que antaño floreció el amor, parecía ahora parte de una pesadilla. Francia, pensó, nunca debió trasladarse a México, ni aún bajo el disfraz de los Austria; Maximiliano fue desafortunado hasta en sus palacios. ¡Pobre diablo! ¿Por qué tuvieron que llamar también Miramar a ese fatal palacio de Trieste; aquél en que Carlota perdió la razón y donde todos los que en él vivieron, desde la Emperatriz Isabel de Austria hasta el Archiduque Fernando, perecieron de muerte violenta? Y sin embargo, ¡cuánto debieron de amar esta tierra aquellos dos solitarios desterrados cubiertos de púrpura! Seres humanos después de todo, amantes fuera de su elemento, su Edén, sin que ninguno supiese porqué, comenzó a transformarse ante sus ojos en prisión y a apestar a cervecería, quedando, a la larga, como única majestad, la tragedia. Fantasmas. Fantasmas, como en el Casino, vivían aquí ciertamente. Y un fantasma seguía diciendo:
 
―Es nuestro destino venir aquí, Carlota. Mira este glorioso país montañoso; mira sus colinas, sus valles, sus volcanes increíblemente bellos. ¡Y pensar que es nuestro! Seamos buenos y constructivos y hagámonos merecedores de él.

O fantasmas que reñían.

―No; te amabas a ti mismo; amabas tu miseria más que a mí. Nos hiciste esto deliberadamente.
 
―¿Yo?
 
―Siempre tuviste gente que te atendiera, que te amara, que te usara, que te dirigiera. Escuchaste a todos menos a mí, que tanto te quise.
 
―¿Tanto? Tú sólo te quisiste a ti misma.
 
―No; te quise, siempre te quise, debes creerme, por favor; debes recordar cómo proyectábamos ir a México. ¿Recuerdas?
 
―Sí, tienes razón. Tuve mi oportunidad contigo. ¡Nunca más se presentará una oportunidad semejante!
 
Y, de pronto, allí donde estaban, volvían a llorar apasionadamente.
 
Bajo el volcán, Capítulo I
 
 
 
 
 
 
 
Las fotografías son de Óscar Menéndez
 
 


lunes, 30 de noviembre de 2015

Aikensatisfactor

 
El 23 de Febrero de 1947, unos cuantos días después de la publicación de Bajo el volcán, Conrad Aiken escribió una larga carta llena de admiración y de elogios a Malcolm Lowry donde también se cobraba su parte y reclamaba sus derechos. Se trata de un documento que había rumiado largamente, sobre todo, durante los inviernos. El siguiente párrafo es una muestra:
 
 


"Tu libro es magnífico, magnífico, magnífico… como obra literaria es un auténtico corte directo de la joroba de la ballena blanca, con toques divinos, con toques de sol, con toques de sangre, con toques de esperma y, en general, el libro más aikensatisfactor de toda esta generación que me he tragado. Qué bien, ¡por Dios!, volver a disfrutar de la lengua inglesa, tenerla con circulación vascular en vida y llena de sensaciones, trepidando viva, diríamos que como una mariposa sobre un cerro de estiércol… hiciste al Cónsul totalmente real y sublime; incluso para mí, que logro ver todas las piezas del mecanismo; sí, el gran borracho genial que acaba con todos los borrachos, Don Cargabotellas…"
 



viernes, 27 de noviembre de 2015

Fantasmas... Fantasmas, como en el pasado...

En entrevista con Gordon Bowker el 6 de Noviembre de 1988, Jan Gabrial hizo la siguiente descripción de su casa en Cuernavaca (Humboldt número 62, teléfono número Eriksen 34) a donde llegó a vivir con Malcolm Lowry el 18 de Noviembre de 1936, la fotografía es de esa época:
 
 
 


“Realmente era una encantadora casita española: techo de tejas, un jardín inmenso alejado de la calle, con alberca… era la exuberancia del lujo y tenía muchos árboles frutales y otros con flores y arbustos florecientes… había cinco habitaciones y un baño y una enorme terraza que corría a todo lo largo de la casa… con una vista espléndida de los dos volcanes… un panorama verdaderamente impresionante… del Popocatépetl y del Iztaccíhuatl y en las tardes, al ponerse el sol, era maravilloso sentarse allí con una copa y oír el murmullo de los insectos abajo en el jardín, y ver los colibríes y simplemente respirar el aire puro y oír el tac-tac de los caballos… a lo lejos en Acapatzingo porque el aire era tan puro que transportaba el sonido… había unas casas muy bellas a los lados de donde vivíamos. El vicecónsul de los Estados Unidos era nuestro vecino… los pavos desfilaban hacia un lado y hacia el otro más allá de las bardas. En la acera del frente… había pequeñas casas mexicanas con piso de tierra… era una callecita adorable…”

martes, 24 de noviembre de 2015

La Estrella

El pasado fin de semana fuimos de peregrinación al santuario de San Malcolm en el centro de la antigua Quauhnáhuac para implorar, a sus pies, la guía necesaria para estar del lado correcto de la desesperación. El maestro Óscar Menéndez hizo con su cámara fotográfica un levantamiento del lugar para dejar constancia de que hay o hubo o había una vez un lugar llamado "La Estrella", parecido a The Lighthouse Invites the Storm, donde se veneraba a San Malcolm y donde los miembros de la cofradía de la inmaculada Fundación Malcolm Lowry se reunían para alcanzar ese estado de la conciencia que el Cónsul conocía muy bien y que llamaba, en su juerga de santo varón iluminado: "ebrio hasta la sobriedad". Bebimos mezcal, por supuesto, y después del primer trago entramos en ese trance maravilloso del espíritu humano que permite estar seco hasta la raíz, pero floreciente, para ir buscando, como las fotografías de Óscar Menéndez, el camino que lleva de las tinieblas a la luz hasta el momento en que se ven, tras las puertas de persiana, las rendijas que la luz va abriendo pausadamente, cuidando de no enceguecer a los fieles, sino llevándonos de la mano para ponernos de pie, ensimismados y solos, ascendiendo. Amén.